lunes, 11 de septiembre de 2017

Una mirada al e-commerce

 
En esta época en que lo digital ya es parte de nuestra vida cotidiana, el mundo de los negocios, el comercio y el emprendimiento están cada vez más ligados a lo virtual. La cantidad de empresas que están desarrollando tiendas online con sistemas de pedidos a través de internet o las aplicaciones móviles que te ayudan a comprar y vender de forma cómoda y segura, abren una nueva brecha de lenguaje, estrategias y modos de hacer negocios sobre los que hay que estar actualizados -pues son cada día más populares- y cuya masificación apenas está comenzando.

Por eso he querido compartirles un seriado de artículos con diversos aportes en el tema del comercio electrónico o e-commerce, y así ayudar con ideas, datos y revisión de casos de estudio o experiencias exitosas, al emprendedor que ve en el internet y sus redes sociales, la plataforma adecuada para comenzar su negocio.

Comencemos por lo básico: el e-commerce es un proceso en el cual dos o más partes realizan una transacción de negocios, que puede ser de distribución, venta, compra, marketing y suministro de información de productos o servicios, a través de una computadora y una red de acceso a internet.

En los inicios solo se usaba para las transacciones, como el intercambio electrónico de datos, pero a mediados de los años 90 se comenzó a desarrollar el concepto de venta de servicios por la red, usando como forma de pago medios electrónicos como las tarjetas de crédito, lo que generó la idea del comercio electrónico como tal, haciendo que las empresas deban desarrollar divisiones de comercio electrónico o ventas virtuales.

Desde el punto de vista del emprendimiento, esta herramienta genera grandes oportunidades, pues el e-commerce no entiende de barreras ni fronteras, pero ante un mundo en el que todos tienen un teléfono inteligente que sirve de vitrina de productos a los negocios, sin creatividad y sin una propuesta de valor que sea diferente y genuina, no se van a ver los resultados esperados.

Mundialmente, hay cifras que muestran el gran potencial que tiene hacer negocios teniendo a internet como plataforma. El sitio Internet Live Stats, promedia que el 40% de la población del planeta cuenta con una conexión a internet y los ejemplos de Amazon, que a base de e-commerce se ha convertido en la mayor librería en línea del mundo, o la Dell Computers, dicen que el e-commerce es una realidad. Amazon reportó ingresos por más de 74 mil millones de dólares para 2013 y para el año 2014, Dell alcanzó ingresos por más de 57 mil millones de dólares.

Guardando las distancias entre un emprendimiento humilde y con poco tiempo y una de estas grandes empresas, ¿qué significa todo esto? Que con una página web o unas redes sociales manejadas estratégicamente, puedes tener una tienda virtual abierta los 365 días al año, las 24 horas del día, en todos los teléfonos y computadores con conexión a internet, dando la posibilidad de generar clientes, incluso al otro lado del mundo.


Primeros pasos

Aunque creas que tener un teléfono inteligente te basta para ser efectivo en las ventas de tus productos o ideas, el tema no es tan fácil como parece, pues hay que determinar los productos o servicios que quieres promover en línea, redefinir los procesos de venta, distribución, cobranza, marketing y servicio al cliente, por lo que se debe ser cuidadoso y desarrollar una estrategia bien pensada y comprobada, para no perder recursos ni tiempo.
A continuación defino los puntos que no puedes dejar pasar al momento de incursionar en el e-commerce:


  • Producto a vender: Primero debes recordar que no todos los productos son susceptibles de venderse en línea, además debes analizar si posees el espacio físico y el personal que ese producto o mercancía te requieran para mantenerlos en buen estado. De igual manera el aspecto demográfico debe tomarse en cuenta, pues el e-commerce, por su proximidad con la tecnología y constantes actualizaciones, no es tan recomendable para productos dirigidos a personas, por ejemplo, mayores de 60 años, sobretodo porque en este momento el rango de edad de los usuarios que están en línea está entre los 20 y los 40 años.

  • Aliado o proveedor especializado: Necesitas trabajar con una empresa que te apoye en detalles que van desde el diseño del sitio web, hasta la instalación y manejo del software que requieres para realizar transacciones en línea. Debes asegurarte que el proveedor de hosting (quien pondrá tu página en el servidor), garantice transacciones seguras, de modo que la información confidencial de tus clientes permanezca confidencial y encriptada durante y después de la transacción. Este tipo de proveedores, se encargan también de registrar tu nombre de dominio y será tu asesor cuando estés implementando tu tienda virtual.
  • Diseño web: La importancia de un buen diseño de tu página web radica en que ésta pueda distinguirse de las millones de páginas existentes que formarán parte de tu competencia. Deberá tener espacios atractivos para ofertas o promociones, y una manera amable, cómoda y simpática de navegar. Vale la pena que tu web posea links a otros sitios de interés y siempre dar espacio para que los clientes puedan expresarse con sugerencias o comentarios.
  • Producción asegurada: Desarrolla un portafolio de imágenes de los productos o servicios que ofreces, pero asegúrate que sean artículos con disponibilidad en inventarios. Es preferible ofrecer lo que ya se tiene y no quedar mal con el cliente, anunciando un producto que no tendrías en existencia
  • Logística: Realiza alianzas con empresas de mensajería, rastreo y entrega de mercancía. Trata que estas empresas tengan cobertura mundial y que sus paquetes puedan ser rastreados de forma electrónica, en caso que se presenten inconvenientes.
  • Cobranza: Aunque existen diversos métodos, como el giro de cheques antes de la compra, o de pagos vía tarjetas de crédito, lo más recomendable en este momento sería trabajar con transferencias bancarias, pues no tienen limitantes con respecto a distancias geográficas y pueden ser monitorizadas en tiempo real.

  • No olvides a tus clientes: Un buen sitio web te ayudará a tener información detallada y actualizada sobre tus clientes regulares y potenciales, para poder ofrecerles, de acuerdo a sus gustos y sugerencias, servicio durante y después de la venta. Te recomiendo dar seguimiento a los correos, mensajes en redes sociales o llamadas de consulta que genere tu sitio web. Trata en lo posible que tus consumidores registren sus datos personales básicos, más información sobre hobbies, estilo de vida, profesión, gustos, etc, a cambio de boletines personalizados, artículos promocionales, descuentos o membresías.


Estos consejos te ayudarán a delinear tu plan de negocios de e-commerce. En las próximas entregas profundizaré más sobre la promoción, el crecimiento y las ventajas de tu negocio en línea.